Tradiciones

Gastronomía
Antes de la llegada de los españoles, las culturas prehispánicas tenían una alimentación equilibrada muy diversa, basada en semillas como el maíz, frijol, trigo, avena. Las cuáles combinaban con proteínas de origen animal de diversas especies y una importante ingesta de insectos variados, verduras, flores, algas, hueva; chile en muchas variedades, una para cada platillo. Fermentaban una serie de agaves, frutas semillas y maíz para obtener bebidas espirituales de tipo religioso.

En el período de 1800 a 1810, en lo que entonces era la Nueva España, el consumo de maíz por habitante era de 133 kilogramos al año, lo que equivale a la cantidad de maíz necesaria para producir 6,650 tortillas. En la actualidad se consume 20 mil tortillas por individuo cada año.

El arte gastronómico precolombino de insectos y flores, ha sido transmitido hasta nuestros días en forma oral, dando origen a una infinidad de recetas que se conservan en la actualidad. En Villa del Carbón existen diversos sitios, en donde podrás disfrutar de las delicias de estos platillos prehispánicos.

Como la gran variedad de tortillas, ya que en su preparación se emplean condimentos típicos de la cocina mexicana, además de la diversidad de maíz, lo que da a este alimento prehispánico un sin fin de tonalidades y texturas que seguramente despertara tu apetito. Una de ellas es la tortilla de nopal, a la cual se le agrega durante la preparación de la masa, nopales frescos, que le dan un vivo color verde, bastante fibra y por supuesto un delicioso sabor.

Los antiguos mexicanos cocían sus alimentos de diversas maneras, el principal método de preparación era hervir o cocer al vapor en ollas o cómales de barro. Otra técnica era la cocción en el horno de tierra cuya fuente de calor se da por piedras calentadas durante horas con leña en el que se prepara la barbacoa y el zacahuil, dos de los platillos más representativos de la época prehispánica.

La barbacoa carne envuelta en hojas vegetales, se cocía en un hoyo bajo el suelo, cubierta de tierra, se elaboraba principalmente en los grandes banquetes de festividades y en rituales funerarios. La forma en que actualmente se prepara la barbacoa no ha cambiado, esta técnica de cocción aún continua en Villa del Carbón, haciendo que la elaboración de este platillo tenga el mismo sabor al que degustaban los emperadores mexicas y gente de la nobleza.

La preparación de este platillo prehispánico, comienza con el sacrificio del animal, la recolección de pencas de maguey, hojas de olor, verduras, y por supuesto la leña para calentar el horno. Su elaboración lleva más de 24 horas, ya que hay que dejar reposar la carne un día antes, echarle lumbre al hoyo de barbacoa durante 8 horas, para que haga braza y la carne logre una cocción uniforme, picar a mano la verdura para el consomé y salar adecuadamente la carne.

Esto es solo el comienzo, la elaboración artesanal inicia en el momento en que se incorporan todos los ingredientes en el horno, desde el quemado de la penca, su colocación dentro del hoyo, una a la vez, formando una flor, la cual despide un aroma característico del horno de barbacoa, la colocación de las piezas de carne y de la pancita que son las vísceras del borrego preparadas con verdura, son colocadas especialmente para que el calor cosa primero a las más grandes y al último las partes tiernas; la verdura picada se coloca en una gran cacerola con poca agua, en el fondo del horno con la finalidad de que el jugo de la carne escurra, de esta manera se obtiene el consomé.  Cuando todo esta dentro, se cubre con las pencas de maguey y se tapa con tierra o arena para que se conserve el calor, 10 horas después se destapa cuidadosamente extrayendo el delicioso platillo de los dioses.

En los más de 40 establecimientos, podrás degustar platillos como: Sopas de flor de calabaza,  ensalada de girasol, torta de flor de maguey, pechuga de pollo con jumiles, hongos con carne en chile, hongos en salsa, ensalada de nopal, pozole, mixiotes, sisas y chapulines fritos, barbacoa, mole de guajolote; también antojitos como tamales, sopes, memelas, tlacoyos, huaraches, panuchos; dulces de tejocote, capulín, pera, higo, calabaza, durazno, manzana, nopal, membrillo y además bebidas autóctonas como atoles, chocolates, tepache, pulque, champurrados.

Las bebidas típicas son elaboradas de forma artesanal, como el rompope y los licores de frutas, con más de 10 sabores naturales como coco, pistache, almendra, café, piñón, nuez, cacahuate, canela entre otros, producidos con la máxima calidad desde hace más de 30 años, un excelente regalo para tus seres queridos.

Los fines de semana podrás saborear de estos platillos en el mercado que se instala en el centro del pueblo, en donde encontraras un sin fin de antojitos para disfrutar con tu familia y amigos.



Artesanías

La elaboración de textiles fue sin duda una de las principales actividades artesanales, en las culturas prehispánicas; su uso cotidiano hizo de ellos un artículo imprescindible para la vida de los pobladores, mostrando el rango y la situación social, e incluso formaban parte de las ofrendas en ceremonias religiosas y funerarias.

A la llegada de los españoles, estas prendas toman un símbolo de poder adquisitivo entre las dos culturas y el intercambio de sus bienes, no solo facilito la relación que surgía entre ellas, sino también es un ejemplo de  fusión cultural, pues se adoptan nuevas técnicas textiles en la época colonial. Tanto los telares de origen prehispánico, como las nuevas técnicas españolas, son aun empleadas por los artesanos de Villa del Carbón, creando maravillosas prendas textiles, que representan nuestra cultura llena de vida y color, con las cuáles podrás decorar cada rincón de tu hogar.

Al mismo tiempo que transcurría la revolución mexicana, en Villa del Carbón se originaba, una de sus principales atracciones artesanales, pioneros en el trabajo de la piel, haciendo zapatos desde hace más de 100 años, se producen de manera artesanal artículos y prendas de cuero, de excelente calidad, ya que cada uno es elaborada a mano, grabadas y tejidas, hecha a medida, con una gran variedad de pieles, creando así modelos exclusivos, que seguramente te fascinaran.

Al recorrer las pequeñas calles del pueblo, podrás encontrar una infinidad de diseños en: Botas, chamarras, vestidos, cinturones, zapatillas, huaraches, chalecos, abrigos, gabardinas, billeteras, bolsas, sombreros, brazaletes, pulseras y collares. Elaborados mediante técnicas de curtido y labrado, que a lo largo del tiempo se han transmitido por generaciones, lo que a la actualidad ha generado que mas de 100 familias se dediquen a la fabricación de artículos artesanales en piel y cuero, situando a Villa del Carbón como un productor en el ramo, tanto en la república como en el extranjero.

Villa del Carbón, "Capital Mundial del El Botin Charro". 
Es el botín charro una de las principales artesanías de piel, que se sigue creando en Villa del Carbón, su proceso de fabricación ha evolucionando a lo largo del tiempo, sin embargo la hechura aun es de manera artesanal, ya que en los talleres cada botín es diseñado a medida del cliente, trazando, cortando, montado y pegando a mano cada pieza, con la finalidad de obtener la calidad que siempre a caracterizado a este producto artesanal.


Esta tradicion artesanal de 100 años, ha dejado una infinidad de recuerdos y satisfacciones.   Menciona Don Rogelio Rueda durante la entrevista realizada por Juan Manuel Barrera Corresponsal de EL UNIVERSAL.

Clik en la foto para ver articulo en EL UNIVERSAL
Don Rogelio narra que su papá formó una familia de cuatro varones y dos mujeres. Él empezó a la edad de ocho años a trabajar, cortando, cociendo y terminando el zapato, todo a mano.

Su padre, don Justi, le enseñó el oficio de zapatero hace 65 años y ahora de su taller artesanal salen los mejores botines charros del mundo. Ahí fueron hechas las botas y vestimentas de varios famosos, como Antonio Banderas, cuando participó en la película El Zorro
                                                     
                                                           Ver Articulo


La revista Foro 10/25 visitó Villa del Carbón, en esta ocasión en “La Leyenda”, la cual es una de las tiendas más reconocidas en el municipio por su trabajo en piel que ha venido realizando desde hace 70 años, iniciando con la elaboración de calzado tipo ferrocarrilero, de donde fue evolucionando el botín charro, siendo este, el zapato oficial usado por la Federación Mexicana de Charraría.

Actualmente La Leyenda es reconocida por la gran variedad en diseños de chamarras y abrigos de pieles exóticas y muebles rústicos, creando así una de las principales artesanías de Villa del Carbón .


    Entrevista de Foro 10/25 a "La Leyenda"

En la actualidad existen más de 50 talleres fabricando cerca de 6,000 pares de zapatos a la semana, de muchos modelos y presupuestos. Siendo esta actividad artesanal una de las principales fuentes de ingresos para el municipio, atrayendo al turismo y reconociendo tanto nacional como internacionalmente a Villa del Carbón, como un productor de gran calidad dentro de esta industria.
                                                     

                                                        Elaboración del Botín Charro.


En el mercado de artesanías encontraras una vasta exhibición de productos representativos de nuestra cultura, iconos de la historia, que dan un colorido especial a cada recuerdo de nuestra vida. Como los juguetes tradicionales de madera, cuadros decorativos, prendas textiles, accesorios personales, arte en cuero, ropa de cama, mesa y de tocador, un sin fin de artículos y artesanías que encantaran tus sentidos y te harán regresar.

Grafica tomada durante las festividades conmemorativas de los 150 años de fundación del municipio.


La explotación de la madera que dio origen al poblado, ahora se ha transformado en arte. El tallado de madera actualmente es una actividad artesanal mediante la cual se crean muebles grabados con figuras y relieves extraordinarios, que están diseñados para decorar tu hogar, brindándote funcionalidad y servicio por mucho tiempo. En los talleres artesanales se elaboran objetos decorativos, tallados en diversos tipos de maderas, produciendo una variada oferta en artículos y precios, en un sin fin de formas y dimensiones; pequeños regalo que podrás llevar a tus seres queridos, como un recuerdo de tu visita a Villa del Carbón.

El tallado de piedra y cantera es una actividad que crea esculturas increíbles, que proyectan el magnifico trabajo de meses enteros, en la elaboración de una imagen, fantásticas figuras que podrás colocar en cualquier parte de tu casa, combinando con su arquitectura, espacio y color. La creación de espejos vitro mosaico es una de las artesanías que harán lucir aun más hermosa tu casa, sus diseños seguramente te sorprenderán.


Arte Tequitqui 
A raíz de la conquista, surge en México y Mesoamérica un sincretismo religioso, una fusión un la manera de percibir el mundo y nuestra razón en él. Esta fusión, se ve reflejada en todo, las festividades, los ritos, la vida diaria y en especial en el arte.

La palabra tequitqui representa precisamente esa amalgama, o mezcla de trabajo y creatividad indígena, típica de los pueblos prehispánicos, influenciados por el gusto y cánones extranjeros, principalmente europeos.

Este proyecto es una manifestación artística, inspirada en la cosmovisión prehispánica, mezclada con estilos y técnicas de arte inspiradas en la naturaleza, el arte popular mexicano dando como resultado un nuevo estilo tequitqui.

Con esta propuesta se creo un espacio creativo cuyo objetivo es difundir el conocimiento que nuestros antiguos pobladores dejaron sobre lo que somos y nuestra posición en el mundo, dar a conocer el arte mexicano mediante exposiciones temporales, talleres y eventos culturales, así como compartir un poco de lo que somos.


La Mojiganga

La tradicional mojiganga es la fiesta pública de máscaras que se hace el primer domingo del mes de diciembre y anuncia la fiesta religiosa del pueblo y que es precisamente el día ocho.

La fiesta de carnaval consiste en que varias personas ataviados con disfraces ridículos y enmascarados desfilan por las principales calles del pueblo, exhibiéndose al son de la música de viento o grabada que los acompaña, durante su recorrido hacen paradas en lugares previamente programados, con el objeto de invitar a los espectadores a formar parte de la festividad o espectáculo. En los últimos años y hasta antes de su muerte, el señor Juan Hernández Monroy, por su dinamismo y entrega, fue posible sostener esa tradición villacarbónense. En una entrevista para la Revista "La Villa" (número 34, diciembre de 1990), nos decía: "Desde hace 32 años he organizado el evento y solamente en dos ocasiones la he interrumpido por causas  ajenas. Anteriormente la organizaba el señor Rubén Doníz y le salía tan bonita que nos animaba a participar en ella.

El trabajo es laborioso y costoso, pero compensa el esfuerzo cuando vemos que no ha decaído el ánimo. Todo comienza quince días antes con la preparación de la vestimenta, arreglar las máscaras, darles el mantenimiento adecuado y adquirir más disfraces, ya que como también es costumbre, se les presta a otras poblaciones del municipio como es Loma Alta y San Jerónimo Zacapexco.

Entre los personajes más distinguidos figuran: "La millonaria", que destaca por su variedad de joyas, "La india María", que con su gracia y sencillez hace reír; "El gorila", "El monje", "El oso", "El hombre de las Nieves", "La bruja blanca", "La bruja negra", "La viuda alegre", "La criada bien criada". Los actores que intervienen son parte de este lugar y otros son del Distrito Federal, en promedio son un total de cuarenta personajes.

El que se disfraza de diablo por costumbre corretea a los niños, quienes al verlo corren para no ser alcanzados, cuando esto sucede el diablo les da de reatazos, pero últimamente ya no tanto porque esto puede ocasionar algún conflicto, aunque aclara que nunca ha tenido problemas porque la mojiganga significa alegría, risa y diversión.

Como decíamos anteriormente, el desfile se acompaña con música de viento o de acuerdo a los tiempos modernos, cuando no hay dinero para más, se utiliza el sonido.

Durante los desfiles de cada año, han sucedido algunas anécdotas chuscas,  una ocasión vestí de chica sifón a un compadre, ya que todos los personajes aunque sean femeninos, son interpretados por varones, y resulta que al final del desfile le resultó un enamorado y ya se lo quería llevar. También sucedió que un vecino de Toriles (pueblo perteneciente al municipio de Villa del Carbón), confundió a un personaje con el cura, se hincó, le besó la mano y le pidió su bendición.

Cada año se programa el recorrido y se da a conocer a la población para que participe en el espectáculo.



ING. SAMIR HERNÁNDEZ ESPINOZA